Le├▒a

Le├▒a al mono que es de goma. M├ís madera. M├ís le├▒a al fuego. Le├▒o, tronco. Le├▒a del ├íngel ca├şdo (me gusta m├ís que del ├írbol).

Vamos, que la madera es la que le mete ca├▒a al invento. Ya sea chimenea o estufa.

La le├▒a es el combustible natural que le da vida al fuego.

lena

La le├▒a: el alimento del fuego

La le├▒a es la comida de tu chimenea o estufa de le├▒a, as├ş que si quieres que tenga una buena salud tienes que cuidar su alimentaci├│n.

La madera siempre debe estar seca. En ning├║n caso verde. Reci├ęn cortada deber├şa dejarse secar al menos 9 meses. Lo ideal es que su porcentaje de humedad estuviera por debajo del 20%. Tampoco conviene que est├ę absolutamente seca o se consumir├í muy pronto.

El exceso de humedad en la le├▒a no es conveniente porque el calor se emplear├şa en evaporar esa humedad, bajando su poder calor├şfico. Adem├ís, a mayor humedad mayor posibilidad de que la combusti├│n genere creosota.

La temida creosota

La creosota es una sustancia t├│xica que se produce por la combinaci├│n de los ├ícidos propios de la madera (├ícido ac├ętico y pirole├▒oso) con la humedad. Esta sustancia se adhiere a las paredes de la chimenea o estufa y al conducto de salida de humos.

Su presencia dificulta el buen funcionamiento de la estufa o chimenea, adem├ís que gastaremos m├ís le├▒a para producir el mismo calor. Por eso es importante encender la chimenea o estufa con el tiro abierto, que la le├▒a est├ę seca y que no existan humedades cerca.

La manera de deshacernos de esta creosota maligna (porque además es tóxica) es con una limpieza a fondo y/o utilizando bolsas y leños deshollinadores.

Le├▒a para chimeneas y estufas: precios

Si consigues cortar tu propia le├▒a ser├şa genial porque te ahorrar├şas un buen dinero, pero esto no es viable para la mayor├şa, que nos vemos obligados a tener que comprarla.

La parte buena es que su precio suele ser bastante estable y barato en comparaci├│n con otros combustibles.

Tipos de madera para le├▒a

Es importante el tipo de madera para la le├▒a. A grandes rasgos las hay de dos tipos:

Maderas blandas

Suelen ser de árboles como el pino, abeto, castaño, cedro o frutales. Son las mejores para encender el fuego y avivar la llama en momentos determinados. Prenden más rápido, pero con menos poder calórico y producen más residuos, sobre todo humo, y, por tanto, más creosota. Idóneas si quieres que una habitación caldee rápido o si permanecerás poco tiempo.

Maderas duras

Las de ├írboles como el abedul, encina, haya, roble, fresno, nogal u olivo. Las id├│neas para mantener el fuego encendido. Gran poder cal├│rico y larga duraci├│n, menos residuos y menos creosota. Las brasas se mantienen incandescentes durante extensos per├şodos.

¿Cuál es la mejor leña?

Depender├í de la funci├│n para que la quieras, si quieres encender el fuego y tienes un poco de prisa o si deseas que arda lentamente. Pero tambi├ęn es una cuesti├│n de gustos y de disponibilidad geogr├ífica. Existen muchas, aqu├ş te dejo cuatro ejemplos de las m├ís utilizadas.

  • Le├▒a de pino. Yo siempre tengo una poca porque es la mejor para encender r├ípido y deja un buen olor, as├ş que uso le├▒os peque├▒os y despu├ęs ya pongo otros m├ís grandes de alguna madera dura. Pero solo para esta funci├│n porque tiene mucha resina y humedad, lo que provoca mucho humo y creosota.
  • Le├▒a de oliva. Muy t├şpica en muchas zonas, sobre todo del sur. Buen olor y llama fuerte. Es una madera dura con unas brasas duraderas. Adem├ís, si tienes chimenea o estufa con horno tiene su punto.
  • Le├▒a de encina. Es muy apreciada por su duraci├│n, arde lentamente, buenas brasas, olor formidable y las mejores si vas a cocinar con el horno de la chimenea o estufa. Buena disponibilidad en muchas zonas geogr├íficas de Espa├▒a.
  • Le├▒a de abedul. De corteza blanca, aporta una llama viva. Dentro de las maderas duras es la que prende m├ís r├ípido.

Almacenar la le├▒a

La madera para le├▒a tiene que tener un tiempo de secado de al menos 9 meses, ideal 2 a├▒os y un porcentaje de menos de 20% de humedad.

Para ello deben almacenarla en:

  1. Un lugar lo más seco posible, según tus circunstancias.
  2. Bien ventilado por todos los lados. El sol y el calor que este produce ayudan al secado pero nada tanto como que el aire circule por lo madera.
  3. No es buena idea taparla por completo o la humedad de la propia madera quedar├í retenida y terminar├í por pudrirse. Una lona alquitranada est├í bien para resguardar de la lluvia o el roc├şo, pero nunca para envolverla completamente.
  4. Que no est├ę en contacto con el suelo. Este puede transmitir humedad.
  5. En una zona bien nivelada.